El juramento de Fëanor consiste de una maldición dirigida a cualquiera que posea o desee poseer alguno de los tres Silmarils de Fëanor, y con el cual tanto Fëanor como cualquiera de sus descendientes se comprometen a buscar por todos los medios el recuperar las gemas, bajo pena de ser condenados a la Oscuridad, pena que piden a Eru Ilúvatar, el Creador, les someta si no cumplen con el juramento, mencionando a los Valar Manwë y Varda como testigos.
En español:
Sea amigo o enemigo, ominoso o luminoso,
engendro de Morgoth o brillante vala,
elda o maia, o después nacido,
hombre aún por nacer en la Tierra Media,
ni ley, ni amor, ni alianza de espadas,
temor ni peligro, ni el destino mismo,
lo defenderán de Fëanor, y de la prole de Fëanor,
a quien ocultase o atesorase, o en su mano tomase,
encontrando vigilado o lejos arrojado
un Silmaril. Esto juramos todos:
muerte le daremos antes que acabe el día,
¡maldito hasta el fin del mundo! ¡Oíd nuestra palabra
Eru Ilúvatar! Con la sempiterna
oscuridad seamos malditos si el juramento rompemos.
¡sobre la montaña sagrada oídlo como testigos
y nuestra promesa recordad, Manwë y Varda!
En quenya:
Nai kotumo ar nilmo, kalima Vala
thauza ar poika, Moringothonna,
Elda ar Maiya ar Apanóna,
Endóresse Atan sin únóna,
ilar thanye, ilar melme, ilar malkazon samme,
osta ilar harwe, lau Ambar tana,
só-thauruvá Feanárollo, ar Feanáró nossello,
iman askalyá ar charyá, ar mi kambe mapá,
herá hirala ar haiya hatá
Silmarille. Sí vandalme ilyai:
unqualé son antévalme mennai Aure-mettá,
qualmé tenn´ Ambar-mettá! Quettalman lasta,
Eru Ilúvatar! Oiyámórenna
mé-quetamartya íre queluvá tyardalma.
Ainorontesse tirtasse lasta
ar ilma-vandá enyalaz, Varda Manwë!